Histeria En El Barco
Ahora todo tenía que ser mucho más rápido para que el pescador no entrara en hipotermia y tener que lamentar también la muerte de un compañero. El pescador se sumergió y empujó al oso hacia arriba, al estar en el agua no pesaba nada y pudo hacerlo bien, al llegar a la superficie pudieron pescarlo y el oso reaccionó un poco, estaba casi desmayado ya por el frio y por el agua que había tragado.

Histeria En El Barco
Todos A Bordo
Por fin consiguieron subir al segundo osezno a bordo y también al pescador que gracias a la adrenalina del momento, le sobraba energía y calor. Se quitó la ropa mojada, se puso una seca y se abrigó muy bien y como si nada. Al oso también lo taparon y empezaron a darle masajes para que entrara en calor y poco a poco se fue recuperando también. Afortunadamente ya todos estaban a bordo y a salvo.

Todos A Bordo